Santa Eulària des Riu, mi campamento base pitiuso

¿También eres un millenial que quiere explorar a fondo  Ibiza pero huyes de su ambiente discotequero porque llevas suficiente noche a tus espaldas?

¿Buscas tranquilidad, calas vírgenes y ambiente hippie para desconectar de la rutina en familia, con tu pareja o con los colegas?

¿Vas a participar en una prueba deportiva como la Ibiza Trail Maratón o la vuelta a Ibiza en BTT y necesitas tranquilidad pero tener cerca todas las comodidades?

Si lo que quieres es disfrutar de la isla pero sin aglomeraciones, sin duda alguna, Santa Eulària también será tu mejor campamento base para recorrerla.

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Ibiza desde Formentera

Este coqueto municipio de 35.000 habitantes, segundo en población de Ibiza, dispone de una amplia oferta de alojamiento para todos los gustos. En mi caso elegí el hotel Invisa La Cala, un hotel only adults muy tranquilo y céntrico de decoración minimalista. Os lo recomiendo.

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Vista de Santa Eulària 

Cuando nos acercamos a Santa Eulària, lo que más llama la atención es el pequeño monte con una iglesia fortificada que corona la ciudad. Se trata del Puig de Missa, a donde subí mi primera tarde en la ciudad. Desde allí las vistas son espectaculares. Los primeros habitantes de la zona aprovecharon esta buena visibilidad  frente a los piratas, construyendo allí un templo destruido en sucesivos ataques hasta construir el actual, una pieza más del sistema de defensa y vigilancia de la isla, a mediados del siglo XVI.

Callejeando por las calles empedradas de Es Puig de Missa llegamos al museo etnográfico de Can Ros. Una antigua casa payesa rehabilitada en los 90 que nos permite conocer de cerca el modo de vida tradicional de las Pitiusas a través de sus ropas, joyas, herramientas agrícolas e incluso un trull (molino de aceite). La visita de este museo es una magnífica aproximación a la arquitectura y forma de vida tradicional de la isla. Lo que más me sorprendió fue la forma de aprovechar el agua de la lluvia recogiéndola desde el tejado, adaptándose a un medio donde el agua era escasa.

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Museo Can Ros

Otro de los puntos fuertes de este municipio son los lugares para caminar y correr; especialmente el paseo marítimo y la zona que  hay al lado de la desembocadura del río. El único caudal del archipiélago balear no tiene nombre, aunque lo da a la localidad.

Desde Santa Eulària no se tarda mucho en llegar a cualquier punto de la isla. Así que ahí van mis imprescindibles en un viaje a Ibiza:

  • Playas y Calas. Las más auténticas son las de la zona norte, por tanto las más cercanas a Santa Eulària. Las que más me gustaron fueron la playa de Aigües Blanques, que me recordó un poco a la asturiana playa del Silencio de Cudillero por sus acantilados, y la cala de Benirrás, de la que me encantó su ambiente hippie. De estilo diferente pero también de visita obligada son Cala Bassa, impresionante cala de aguas turquesa situada cerca de Sant Antoni de Portmany; y una de las más visitadas, la playa de Ses Salines, en el sur de la isla.
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Cala de Benirrás
  • Formentera. En mi opinión no podéis dejar de ir a la Pitiusa pequeña si vais a Ibiza. De hecho, a mí me enamoró tanto que al año siguiente tuve que volver más días para conocerla a fondo. Sólo se accede en barco ya que no tiene aeropuerto. Desde el puerto de Santa Eulària salen barcos a esta isla, no hace falta ir al puerto de Ibiza aunque allí los hay con más frecuencia.   Si vais a pasar un día en Formentera lo mejor es alquilar una moto. Desde el puerto de La Savina al faro de La Mola hay unos 20 km, y yo volvería a parar en San Francisco Javier,  la capital de la isla; y en el molino Vell de La Mola. No nos podemos perder de ninguna manera la playa de Ses Illetes, una lengua de arena cada vez más estrecha rodeada de mar. Si nos da tiempo nos podemos acercar al faro de Es Cap Bavaria, que aparece en la película “Lucía y el sexo”.

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  • Mercadillos hippies. Los más conocidos son el de Las Dalias en Sant Carles y el de Punta Arabí en Es Canar, aunque yo no me perdí el de Sant Miquel de Balansat para ir al bar Can Xicu, un auténtico chigre ibicenco.
  • Ibiza y su Dalt Vila. Es recomendable dedicar al menos una tarde o una mañana a recorrer el impresionante casco antiguo de la ciudad. Desde la oficina de turismo nos proponen 3 rutas: La ruta clásica, la de los baluartes y la desconocida. Yo realicé una mezcla de las dos últimas, recorriendo las estrechas callejuelas medievales. Las vistas sobre el puerto te dejan sin respiración.

Cuando vamos de vacaciones es muy importante que el lugar donde nos alojemos, nuestro campamento base, esté en nuestra onda. Allí es donde vamos a pasar más tiempo. Yo creo que en Santa Eulària vais a estar tan a gusto como yo si evitáis los destinos masificados. ¡¡Y sin duda volveréis!!

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