Un museo que sale a la calle

A veces los contenidos más interesantes de un museo no están en el interior.
Este es el caso del museo de la mina de Arnao, al igual que otros museos industriales. ¿Por qué pensamos que lo único que puede interesar la visitante es el centro productivo? ¿No puede ser tan importante o más que la mina los cambios sociales y territoriales que supuso su llegada?
Aprovechando el corte de la carretera a Salinas durante las fiestas del túnel, el museo de Arnao nos ha propuesto una visita guiada en la que hemos podido viajar en el tiempo a través de fotografías antiguas.

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Playa de Arnao
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La Casona
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Escuelas del Ave María
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Viviendas obreras
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De Arnao a Salinas
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El túnel
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Playa de Salinas

Un paseo de dos horas y media con un guía de lujo, Iván Muñiz, director cultural del museo, recorriendo los alrededores del museo hasta llegar a Salinas. Visitamos edificios que muchas veces pasan desapercibidos para los visitantes del museo. Para mí lo más sorprendente fueron las escuelas del Ave María para los hijos de los trabajadores. Aunque sabía que allí se había impartido una educación muy avanzada para la época nunca había visitado el patio. Allí los niños podían aprender historia jugando al cascayu, o dar lecciones de geografía con mapas didácticos.

Entre las 45 personas que hicimos la visita guiada había gente de Arnao que enriquecía la visita con sus experiencias. Al hablarnos de las enfermedades laborales, el hijo de un antiguo trabajador de la fábrica nos contaba como el médico había recomendado fumar a su madre, para que no se contagiara de la enfermedad pulmonar que tenía su marido al cuidarlo.

Una experiencia única que enriquece mucho la visita de la explotación minera.  Espero que se repita y que sirva de ejemplo a otros museos, porque al final son este tipo de actividades las que marcan la diferencia.