Oviedo. Dos espacios industriales en la trama urbana.



La fábrica de gas y la fábrica de armas de La Vega
, 12.000 y 120.000 metros cuadrados respectivamente, de terreno industrial dentro del área urbana, lo que hace aún peligrar más su valioso patrimonio industrial en aras de la especulación urbanística.

La fábrica de gas (1899) está entre las calles Paraíso, Postigo Bajo y Azcárraga. Aunque su origen es de 1858, la mayor parte de los elementos que se conservan son del siglo XX.  La primera fábrica de gas española se abre en Barcelona en 1842. El gas había comenzado a utilizarse industrialmente para el alumbrado y la obtención de calor, revolucionando de manera notable los hábitos de vida de la población. La iluminación de las calles, fábricas y comercios; y posteriormente las viviendas particulares suponía cambios como jornadas laborales más largas y mayor seguridad ciudadana. Unos años después, esta revolución sería superada por la aparición de la electricidad. Las cuatro principales operaciones que se debían realizar en una fábrica para obtener gas combustible eran:

Combustión controlada del carbón en hornos cerrados (retortas).
Extracción del residuo de carbón, el coque.
Depuración del gas, separando los componentes no combustibles
Almacenaje del gas en depósitos (gasómetros) y su emisión mediante conductos a presión.

La fábrica de gas de Oviedo era propiedad de la Sociedad Popular Ovetense, que posteriormente instaló una fábrica de energía eléctrica en el recinto. Además, prestaba servicios complementarios, como la venta de aparatos e instalaciones para empresas. Esta fábrica fue la única proveedora de alumbrado público en la ciudad durante 45 años.

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Calle Postigo Bajo. Sociedad Popular ovetense

En cuanto a su arquitectura, destaca la puerta de entrada al recinto (1925) de estilo regionalista, así como la intervención de Joaquín vaquero Palacios entre los años 1933 y 1936, que proyectó con fachadas en la calle Paraíso el edificio de oficinas y la casa del director, con detalles como ojos de buey, ventanas corridas, barandillas metálicas y otros detalles arquitectónicos racionalistas. En el interior de la fábrica tenemos el edificio de servicios múltiples, también de vaquero Palacios, que reaprovecha los arcos de piedra derribados de la plaza de la catedral y el almacén de carbón del ingeniero Ildefonso Sánchez del Río, una gran estructura de pilares y vigas de hormigón armado. Destaca también el gasómetro de mayor tamaño, al que aún podemos ver a través de los muros de la fábrica.

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Fábrica de gas por la calle Paraíso

– La fábrica de armas de La Vega (1794), destinada a armas portátiles; y la de Trubia (destinada  a piezas gruesas como cañones y municiones) se sitúan en Asturias por la coyuntura histórica del momento, que exigía localizar este tipo de fábricas lejos de la frontera por los conflictos entre España y Francia. Asturias contaba además, con yacimientos minerales, los bosques y el agua necesarios para su funcionamiento. La fábrica de Oviedo pasa en 1857 a sus terrenos actuales, tras la desamortización del antiguo monasterio benedictino de Santa María de la Vega. El cenobio es desmantelado casi totalmente en 1917, y hoy en día nos encontramos con un conglomerado de edificios de diferentes épocas. Destaca el taller de cañones (1940), de Ildefonso Sánchez del Río, con cubierta en forma de dientes de sierra, realizada con un forjado de cerámica armada.

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Chalés de la fábrica de armas
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Fábrica de armas. Detrás, el gasómetro de la fábrica de gas y la torre de la catedral

BIBLIOGRAFÍA:

GONZÁLEZ ROMERO, JOSÉ FERNANDO. Arquitectura industrial de Oviedo y su área de influencia. 2011. Ediciones Trea.

ALAYO, JOAN CARLES Y BARCA, FRANCESC. La tecnología del gas a través de su historia. 2011. Fundación gas Fenosa.

ÁLVAREZ ARECES, MIGUEL ANGEL Y OTROS. 33 Propuestas de industrial, cultura y naturaleza. 2009. INCUNA-CICEES.