Museo de la mina de Arnao (Castrillón)

Mina de Arnao
Mina de Arnao

El museo de la mina de Arnao se abre en julio de 2013, tras la puesta en marcha de un ambicioso proyecto de rehabilitación de las instalaciones, convirtiendo el casino y el castillete en un centro de interpretación, así como haciendo accesibles las galerías a los visitantes.

La mina de Arnao, en funcionamiento desde 1833 hasta 1915, es un espacio muy singular, al tratarse de la primera explotación vertical de Asturias, con un castillete de madera recubierto de zinc. Además, es la primera mina en España con galerías bajo el mar (alcanzaron una profundidad de unos 250 m y se alejan unos 500 m de la costa).

El carbón de Arnao no era útil para la siderurgia, al ser poco bituminoso, pero sí era adecuado para el zinc. Por lo tanto, la empresa, La Real Compañía Asturiana de Minas, decide empezar a utilizarlo para la fundición de zinc a partir de 1853, en las proximidades de la mina. Serían los inicios de lo que hoy en día es AZSA, o Asturiana de Zinc.

Vistas desde el mirador del museo
Vistas desde el mirador del museo

El carbón de Arnao era muy rico en azufre, se generaban incendios espontáneos en el interior de la mina, provocando accidentes. A partir de 1903 las galerías de Arnao, cada vez más alejadas de la costa empiezan a inundarse. Se iban cerrando según entraba el agua pero llega un momento en que la situación es insostenible, provocando el cierre de la mina en 1915.

Tras la visita del centro de interpretación y de disfrutar de las vistas desde el mirador, se baja por un ascensor de cristal a través de la caña del pozo, aunque estaba estropeado durante nuestra visita, así que salimos al exterior y bajamos las escaleras para entrar a través de la bocamina. Actualmente se pueden visitar unos 125 metros de las galerías originales.

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Bocamina
galerias
Galerías. Foto de http://www.museodelaminadearnao.com

Una de las anécdotas más interesantes de la mina es la visita de la reina Isabel II en 1858. Según las crónicas de la época, tras la visita de las instalaciones, la reina decide de forma improvisada bajar a la mina, desoyendo los consejos de sus acompañantes. La reina se subió a la jaula, bajando unos 80 metros para recorrer las galerías, ante la sorpresa de los mineros.

No nos podemos ir de Arnao sin dar un paseo por lo que se conoce como el barrio de La Fábrica, el poblado que surgió para albergar y dar servicios a los trabajadores, en esa época de paternalismo industrial.

Las viviendas de los obreros, que se comienzan a construir en 1869, siguen la tipología unifamiliar con huerto “Mulhouse”, difundida en la exposición universal de París de 1867. Una nueva estrategia patronal para el alojamiento de los obreros, ya que la anterior, los cuarteles, viviendas colectivas más baratas pero que favorecían “las aglomeraciones”, se ponen en cuestión tras las revoluciones de 1848.

En 1911 trabajaban en Arnao unos 800 obreros, y sólo la mitad se alojaban allí. Los precios de las viviendas de la empresa eran mucho más bajos que los del mercado libre, pero sólo había alojamiento para los obreros modélicos, en trabajo y moral. Así, la expectativa de tener ese estatus de trabajador con vivienda, mantenía “tranquilos” a los obreros que no vivían en el poblado.

Sobre todos los edificios destaca la impresionante casona del director de la fábrica, emplazada en lo alto desde donde domina todo el conjunto, que está estado ruinoso.

También destacan en el poblado las Escuelas del Ave María, de 1913 para los hijos de los obreros. Se trata de un conjunto de edificios de ladrillo visto. La finalidad era educar a sus futuros obreros, alejándolos de las ideologías revolucionarias.

El castillete de Arnao está catalogada como Bien de Interés Cultural por el Principado de Asturias desde 2011. Además, el conjunto histórico industrial de Arnao está registrado en el inventario de patrimonio cultural del Principado de Asturias desde 2007.