Mieres. Poblado minero de Bustiello y pozo Espinos.

Foto de la web www.territorio-museo.com
Foto de la web territoriomuseo.com

El ayuntamiento de Mieres articula las visitas a sus equipamientos turísticos desde el centro de interpretación del poblado minero de Bustiello, el mejor vestigio del paternalismo industrial en Asturias. Las visitas son guiadas y hay varios tipos, según los lugares que quieran visitarse. Yo tuve la oportunidad de visitar los equipamientos dentro de las actividades de un curso de Agente de Dinamización Turística y la ruta que realizamos fue Poblado Minero de Bustiello + Pozo Espinos + Pozo Fortuna.

Para mí lo más interesante fue el Poblado Minero de Bustiello, probablemente por ello le dedico más espacio en el post. Este poblado fue contruido por Claudio López Bru, II Marqués de Comillas (Barcelona 1853-Madrid 1925). En 1883, tras la muerte de su padre, tiene que dejar de lado su vocación religiosa para hacerse cargo de la fortuna familiar,  pues su hermano Antonio, al que su padre preparaba como continuador de sus negocios, había fallecido prematuramente.

Antonio López López, I marqués de Comillas (Comillas, Cantabria 1817- Barcelona 1883) había sido un indiano enriquecido en América. Tras sus inicios con una tienda en Cuba, empieza a negociar con productos de ultramar y su empresa Vapores de Antonio López y Cía se convierte en la Compañía Trasatlántica, importante empresa que transporta mercancía y personas pero también correo. Además, se dedica al mercado y transporte de esclavos, y en Filipinas al de tabaco. Para favorecer sus negocios de transporte, funda en Cádiz un astillero y se convierte en uno de los principales accionistas de Trenes del Norte, lo que hoy en día sería Renfe. Pero para mover sus trenes y barcos necesitaba energía, por lo que también entra en el negocio del carbón. Comienza con un grupo de minas de montaña que se convierten en la importante empresa Sociedad Hullera Española. El rey Alfonso XII le otorga el título de marqués de Comillas y el de Grande de España, por los beneficios que sus negocios traen para la corona, especialmente por el apoyo en las campañas bélicas de África y Cuba trasladando soldados.

El II marqués de Comillas aplicó su ideología católica en las empresas de su propiedad, poniendo a disposición de los empleados viviendas y escuelas, facilitándoles además la formación educativa, religiosa y la atención sanitaria. Pero también ejerciendo un riguroso control sobre ellos, a través de la política de la empresa y de sus administradores, para alejarlos de los movimientos más reivindicativos, promocionando para ello al Sindicato Obrero Católico, que contrarrestara la influencia de los sindicatos obreros de clase.

El poblado responde al modelo de Ciudad Jardín, que un ingeniero francés que trabajaba para el marqués había visto en la Exposición Universal de París del año 1889. Se trata de viviendas pareadas con un considerable “jardín”, para que los mineros siguieran realizando su segunda actividad económica, una agricultura de autoabastecimiento.

Bustiello está al lado del río, en un terreno fácilmente inundable. El marqués planea un poblado jerarquizado según su ideología: Dios, el propio marqués, el ingeniero, el médico y finalmente los trabajadores, por lo que mueve tierras para crear diferentes alturas marcando así las jerarquías sociales.

Zona alta

Dios:  La iglesia (1890-94), proyectada y construida por personal de la empresa. De estilo historicista con planta basilical de tres naves, lo que más me gustó fue su interior,  el altar realizado en madera y decorado con los símbolos de los intereses económicos del Marqués (minería, ferrocarriles y naviera). Destaca la presencia de Santa Bárbara, patrona de los mineros, sobre un altar de madera en el que están representados la lámpara minera, la pala y el pico.

El Marqués: El monumento a la figura de Claudio López Bru, representado con su busto, al que un minero da una ofrenda floral en agradecimiento del personal de las minas de Aller en el año 1925. En ese año finaliza la construcción del poblado que se había iniciado en 1890, y el marqués muere en Madrid. En este monumento se identifica claramente la jerarquía, con un marqués en posición más alta, con un rostro claramente definido, con sus mejores galas y su banda de grande de España. Por el contrario, el minero, con un rostro sin definir puesto que puede ser cualquier obrero, no se le da importancia, en una posición de postración ante el marqués, con ropa de faena, sus brazos al aire para enseñar su fuerza y en el suelo la lámpara de mina, el pico y la pala.  Estos dos últimos elementos están representados continuamente en forja,  en la pequeña valla que rodea el monumento, en la puerta enrejada de acceso a la iglesia, en madera rematando el altar-retablo de la iglesia…

Monumento al marqués
Monumento al marqués

El ingeniero: el chalet del ingeniero o chalet de D. Isidro, es el actual centro de Interpretación.   En la planta baja encontramos información sobre el carbón y los marqueses de Comillas y en la parte superior información del poblado, al que podemos ver desde la galería de la casa, como haría el propio D. Isidro para controlar a sus obreros.

El chalet del ingeniero, actual centro de interpretación
El chalet del ingeniero, actual centro de interpretación

En esta zona alta también se encuentra el casino o antiguo círculo obrero con actividades dirigidas por los hermanos de La Salle, acordes con el ideario del marqués, por lo que era conocido como la antitaberna por los obreros. Además, también encontramos la escuela de niños con dos plantas con vivienda para los hermanos de la Salle, actual albergue juvenil.

Zona baja: En este nivel es donde se instala la mayor parte del poblado, ordenado en calles paralelas y perpendiculares al río, con un pavimento en origen de cantos rodados del propio río que aún se conserva en algunos tramos. Cada cuadrícula está definida por dos casas gemelas para obreros, pegadas por la espalda y rodeadas de huerta o jardín (según su uso) con acceso independiente para cada vivienda (compuestas por cocina y alcoba en la planta baja, y en el piso superior los dormitorios y la buhardilla).

Al otro lado del río no podemos obviar dos edificios importantes: el sanatorio y la escuela de niñas, que gestionaban las Hermanas de la Caridad.

 Pozo Espinos

Tras esta interesante visita nos dirigimos hacia el valle de Turón, hasta el Pozo Espinos, retomando la A-66 hasta la salida 50 en Figaredo, aunque también se puede ir por la comarcal AS-242 sin necesidad de coger la autopista. Una vez en Figaredo, otro enclave minero donde residía la familia Fernández (que cambiaría su apellido por Figaredo y de la que desciende el político Rodrigo Rato), singular ejemplo de empresarios mineros asturianos. Era una familia de terratenientes, que tenían yacimientos carboníferos en sus tierras así que deciden explotarlos convirtiéndose en empresarios y enviando a sus hijos a formarse a Bélgica como ingenieros.

Adentrándonos en el valle de Turón, llegamos a San Andrés, donde se encuentra el pozo Espinos, datado en la década de 1920. En el interior de esta singular torre de extracción, de madera y ventanas de guillotina, se conserva la maquinaria original, el motor eléctrico  o winchi que movía la jaula.

Pozo Espinos
Pozo Espinos

El programa de la TPA Mochileros realizó un interesante programa sobre este recorrido en 2011.

Mochileros. Ruta por la arqueología industrial asturiana.

Otros datos de interés:

Visitas guiadas: territoriomuseo.com

Rutas: La senda verde de Turón, que recorre el valle desde Figaredo a La Molinera,  a través de un antiguo trazado ferroviario. PR: AS-100.1

Gastronomía: 

Dos productos típicos del valle de Turón: la tarta turonesa, hecha con una mousse de avellana y de venta sólo en la confitería La Gloria; y el queso de Urbiés, un queso cremoso hecho con leche de vaca muy fermentada cuya elaboración es meramente artesanal.

Eventos gastronómicos:

Jornadas gastronómicas del pote en Turón. Coinciden en diciembre con la festividad de Santa Bárbara. El menú se compone de pote asturiano con compango y de postre, queso y tarta turonesa.

Certamen del queso de Urbiés. Se celebra en junio en Urbiés.

Para comer, me encanta Casa Migio, también en Urbiés.